El precio de la eliminación del amianto puede variar considerablemente en función de múltiples factores. En general, es un proceso costoso debido a los estrictos protocolos de seguridad que se deben seguir, la necesidad de personal especializado y la eliminación adecuada del material en instalaciones autorizadas. Sin embargo, el coste de no retirar el amianto puede ser mucho mayor a largo plazo, tanto en términos de salud como de responsabilidades legales.

Factores que influyen en el coste
- Superficie a retirar
Cuanto mayor sea la cantidad de amianto presente en un edificio o estructura, mayor será el coste de su retirada. Se suele calcular por metro cuadrado, y los precios pueden oscilar entre 20 y 100 euros por metro cuadrado, dependiendo de la dificultad de la extracción. - Tipo de amianto presente
- Amianto friable: Es más peligroso porque sus fibras se desprenden con facilidad, por lo que su retirada requiere medidas de seguridad extremas y, por tanto, es más costosa.
- Amianto no friable: Se encuentra encapsulado en materiales sólidos como cemento o resinas, lo que reduce el riesgo de dispersión de fibras y hace que su eliminación sea menos cara.
- Ubicación del material
- Si el amianto está en lugares de difícil acceso, como techos altos, espacios confinados o estructuras complejas, su retirada será más cara debido a la necesidad de equipos especializados y medidas adicionales de seguridad.
- En zonas exteriores con fácil acceso, la extracción suele ser más económica.
- Coste del transporte y eliminación
- El amianto no puede desecharse en cualquier lugar, debe ser transportado a vertederos o plantas especializadas que gestionan residuos peligrosos.
- El precio varía según la distancia hasta la instalación más cercana y las tarifas que esta imponga por la recepción y confinamiento seguro del material.
- Además, el embalaje del amianto para su transporte debe cumplir con normativas específicas, lo que puede aumentar el coste total.
